El Archivo Histórico Provincial de Zaragoza sigue en el aire

El Archivo Histórico Provincial sigue en el aire, esperando a que la DGA y el Ministerio de Cultura decidan qué hacen con los restos musulmanes que aparecieron en las excavaciones en la plaza de José María Forqué. Hace más de un año que las obras en el antiguo cuartel de Pontoneros están paralizadas; los restos, cubiertos, y lo que queda del edificio, cayéndose a pedazos.

Las excavaciones para la construcción del Archivo -fruto de un convenio entre el Ministerio de Cultura y el Gobierno de Aragón- comenzaron en octubre de 2001. Los primeros trabajos sacaron a la luz los restos de un barrio musulmán del siglo X o XI de gran valor histórico. En diciembre, finalizó la primera fase de las excavaciones y, a principios de 2002, la Dirección General de Patrimonio decidió cubrir los restos con material geotextil y gravas para protegerlos, mientras se decidía sobre su conservación.

Bajo la tierra y con la maleza creciendo, se encuentran restos de varias viviendas de un barrio musulmán de alto nivel. También se hallaron cerámicas y monedas de oro. Los expertos señalan que los restos son más valiosos que los aparecidos en el paseo de la Independencia, pero en aquel caso la solución no se hizo esperar tanto.

El proyecto del Archivo se encuentra ahora en peligro, como señala una reciente respuesta parlamentaria del Ministerio al diputado de Chunta Aragonesista en el Congreso, José Antonio Labordeta. «Existe la clara posibilidad de que el establecimiento de criterios de conservación de los restos haga inviable la compatibilización de éstos con la utilización del solar para la construcción de un archivo», señala la respuesta.

Todo está en función de la decisión sobre la conservación de los restos. Si se decide integrar los restos en el proyecto del archivo (como se ha hecho en el mercado del Born, en Barcelona), el Ministerio de Cultura se compromete a adaptar el proyecto y las obras definidas por éste. Si los restos y el museo no son compatibles, el solar revertirá al Ayuntamiento, que deberá ceder otro solar para la construcción del archivo. De momento, todo está parado y la maleza sigue creciendo sobre el barrio musulmán.

«Éste es un tema pendiente que habrá que abordar enseguida para intentar recuperar el tiempo perdido. Las instituciones implicadas, el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Cultura, se han inhibido y no han tomado ninguna decisión. Hay que decidir el valor y el uso de estos restos y poner en marcha de una vez el proyecto del archivo, que ya lleva años de retraso. Los fondos están ahora muy dispersos y no hay facilidad de acceso para los investigadores», afirma el concejal de CHA Miguel Gargallo.

Por su parte, la asociación de vecinos «Lanuza-Casco Histórico» también pide que se tome una decisión sobre el futuro del solar y del antiguo cuartel de Pontoneros. «Está hecho una escombrera. El edificio se va deteriorando, los tejados se caen abajo y es también un nido de infección. Corre prisa que los responsables tomen una decisión», señala Teresa Iriarte, miembro de la asociación.