Un solar vallado para los perros

Un solar vallado para sus necesidades fisicas en el Casco Historico

Señor Alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza:

La Asociación de Vecinos Lanuza Casco Viejo, presenta la siguiente petición, aprobada en la asamblea ordinaria, el día 20 de octubre del 2012:

En el barrio de San Pablo se ha constatado una gran cantidad de animales domésticos que no pueden llevar a caso sus necesidades fisicas básicas (correr, jugar, etc) de manera satisfactoria dada la estructura urbanística del barrio. Continuar leyendo «Un solar vallado para los perros»

Los vecinos piden aplicar sin dilación la normativa de solares

elperiodicodearagon.com: La asociación Lanuza propone usos sociales para edificios abandonados

La Asociación de Vecinos Lanuza del Casco Histórico ha censado todos los solares de su barrio desde San Pablo a La Madalena y ha llegado a la conclusión de que es urgente encontrar un uso para los mismos. Su clasificación divide estos espacios abandonados en tres grandes grupos. Para cada uno de ellos proponen soluciones concretas porque «lo que no se puede hacer es dejar que queden sin utilizar y deteriorando la imagen del barrio», indicó el presidente del colectivo vecinal, Javier Rodríguez.

El primer grupo de la clasificación es el que alberga los solares privados, en los cuales, gracias a la actuación de la sociedad municipal Zaragoza Vivienda, se han producido importantes avances para evitar su degradación. En ellos piden que se aplique con seriedad el registro de solares para evitar situaciones como la que se produce en la zona de Conde Aranda, donde existe un espacio que lleva abandonado más de 20 años. Según la Asociación Lanuza, estas parcelas de los propietarios evitan el cumplimiento de la obligación de construir en dos años «por el sistema de ir presentando sucesivos proyectos».

Su segundo grupo son los solares públicos, en los que han detectado también grandes avances gracias a la actuación de Zaragoza Vivienda, ya que estos «han sido los impulsores del desarrollo del barrio», reconoce.

El tercer grupo de la clasificación son las casas abandonadas, «que a efectos prácticos es lo mismo que si fueran un solar, solo sirven para acumular basura», comenta, Javier Rodríguez. En este sentido, los que más preocupan son los edificios públicos, para los que piden equipamientos sociales y culturales. Uno de ellos es el edificio del cuartel de Sangenis, en la calle Madre Rafols, al que el abandono ha llevado a la degradación e, incluso, un árbol ha brotado en su tejado. Para esta caso, Rodríguez propone crear pisos pequeños para alquilar a estudiantes, en un proyecto que podría asumir tanto la universidad como el ayuntamiento.

Un ejemplo de las situaciones a las que lleva el abandono de estos espacios se encuentra en el paseo María Agustín, en los números 61-63. «Aunque no es una zona del barrio propiamente dicha, su situación es paradigmática», dice. La valla de las obras dificulta el paso por la acera, que ha quedado casi inhabilitada por la reciente construcción del carril bici. «En muchas ocasiones hemos denunciado esta situación, pero se repite con diferentes formas en todo el Casco Histórico», lamenta Rodríguez.

Los retos pendientes del Plan Integral

elperiodicodearagon.com: La dinamización de San Pablo, el apoyo al tejido social, los solares y la limpieza.

Traspasado ya el ecuador de la legislatura, el alcalde Juan Alberto Belloch tendrá que pisar el acelerador si quiere que al Plan Integral del Casco Histórico se le quite la etiqueta de «paralizado». Ha dado un primer paso, destituyendo a su concejal Laureano Garín de Planes Integrales y delegando en el presidente de la junta de distrito, el concejal de IU, Jose Manuel Alonso. Este deberá agilizar intervenciones y decisiones.

1. Solares vacíos y edificios abandonados

Son múltiples las causas que influyen en la degradación de una zona, pero entre ellas destaca la existencia de solares vacíos. Se calcula que en el Casco Histórico existen alrededor de 200 parcelas sin edificar, algunas de ellas de amplia magnitud y situadas en lugares estratégicos, como por ejemplo la parcela de unos 500 metros cuadrados ubicados entre las calles Libertad, Estébanes y Cuatro de Agosto. Uno de los retos es garantizar que una vez transcurridos dos años sin edificar, el consistorio pueda expropiarlos y presionar así a los propietarios.

Asimismo, los focos oscuros que se genera en torno a edificios abandonados, como por el antiguo cuartel de Pontoneros, también contribuyen al deterioro.

2. Dinamización del comercio y nuevas ideas

Sin pequeño comercio y actividad empresarial no hay vida en un barrio. De ahí que San Pablo necesite la aplicación de los proyectos de dinamización comercial previstos. El centro cultural dedicado a la música de Las Armas, junto con los locales a bajo precio de alrededor, será un buen revulsivo, pero no suficiente como para irradiar energía a un barrio en el que siguen predominando los locales vacíos (municipales y privados). Los colectivos sociales han realizado propuestas, desde la implantación de oficinas para jóvenes emprendedores a la especialización de la zona (mercado de flores, de oficios antiguos…), pero ninguna de estas ideas se ha puesto en funcionamiento pese a que programas como el de música en las plazas han registrado un éxito rotundo.

3. Apuesta por la política social y laboral para evitar guetos

En el Casco Histórico confluyen un elevado porcentaje de población envejecida y también inmigrante, que en numerosas ocasiones habitan viviendas que no cumplen con las condiciones mínimas de habitabilidad. Carecen de ascensores y de adecuados aislamientos, presentan daños o carecen de espacios de ventilación. Rehabilitarlos cuesta dinero y, aunque el Ayuntamiento de Zaragoza dispone de partidas para intervenciones de emergencia y de subvenciones directas, el ritmo de recuperación de las viviendas es más lento del esperado.

Esto, unido a la existencia de personas con problemas de inserción crónicos y víctimas de abandonos (de mayores), obliga a los trabajadores sociales a realizar seguimientos exhaustivos.

4. Problemas de convivencia por culpa de la limpieza

La limpieza pública sigue siendo uno de los problemas centrales del Casco Viejo, sobre todo, en el entramado de calles estrechas de San Pablo o La Magdalena. El pasado año se impulsó una campaña de concienciación de los nuevos vecinos para que se habituasen a los horarios de recogida de basura y evitasen los vertidos a la vía pública y a los solares (bajo la amenaza de sanción policial), pero todavía queda mucho que hacer. La implantación de contenedores subterráneos de basura para aquellos tramos de calle inaccesibles para el camión de FCC contribuirá a resolver el problema, pero de poco sirve si la gente continúa tirando la basura por la ventana o a solares vacíos.

5. Impulso económico y político para cumplir los compromisos

Los dos ingredientes necesarios para cumplir con todos y cada uno de los compromisos que aparecen reflejados en el PICH son partidas económicas en los presupuestos del ayuntamiento y voluntad política para tomar decisiones y desarrollar obras y programas sociales.

Durante la pasada legislatura, el plan del Casco Histórico durmió el sueño de los justos, limitándose a mantener las partidas de colaboración con los colectivos sociales del barrio. En este ejercicio, el distrito sí ha recibido una fuerte inyección económica, pero habrá que ver si se repite en los años sucesivos y, lo más importante, si se materializa en ideas que se lleven a la práctica y reviertan en la revitalización del barrio y en la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos.

Podría empezar polémica rehabilitación

La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza aprobó el llamado plan especial para Madalena-Tenerías, una de las partes más degradadas del casco Viejo zaragozano. La principal actuación contemplada es la rehabilitación del antiguo convento y cuartel de San Agustín que conserva, aunque en muy mal estado, importantes elementos arquitectónicos de los siglos XIV, XVI, XVIII y XIX. En los alrededores, además, probablemente se encuentren con profusión restos romanos, musulmanes y medievales, al ser la parte más antigua de la ciudad. La Asociación de Vecin@s Lanuza-Casco Viejo ha denunciado que el equipo de gobierno municipal pretende aprovechar el plan de recuperación para construir 69 viviendas en el entorno de la plaza de San Agustín, lo que obliga a derribar el acuartelamiento del siglo XIX, anexo al convento. L@s vecin@s señalan que el plan general de ordenación urbana no permite la construcción de viviendas en esa zona y reclaman que, al menos, de edificarse dichas viviendas se haga respetando el entorno. El Ayuntamiento se sirve de la excusa de repoblar el Casco Viejo para favorecer la construcción de las casas. La experiencia en la zona de la Madalena confirma que no se está repoblando el barrio, sino cambiar habitantes con escasos recursos económicos por otr@s más pudientes. Los solares y casas deshabitadas de la zona están ya en manos de unas pocas empresas inmobiliarias, listas para aprovechar los planes municipales de rehabilitación para lanzarse a una de las mayores operaciones especulativas de los últimos tiempos en Zaragoza. Según fuentes vecinales, las 69 viviendas de San Agustín acompañarán a otras 500 que se están construyendo en los terrenos del antiguo cuartel militar de sementales, a pocos metros de la Madalena, en una maniobra urbanística que no parece fruto de la casualidad y que tiene muy poco que ver con los argumentos municipales de mejorar el nivel de vida de la zona y conservar el patrimonio histórico de la ciudad.