
Fuentes del Área de Infraestructuras del Ayuntamiento de Zaragoza indicaron ayer que “al río no está cayendo nada porque se han tomado las precaucaciones que exigían las condiciones de la contratación”. Así, dicen, los desperdicios se recoge después en sacos y, si aún así saltara alguna partícula, “existe una plataforma móvil por debajo del puente que está ideada para que se desplacen los trabajadores pero que también puede recoger los materiales de deshecho”. Además, explican en el Consistorio que se podría quitar la pintura antigua con agua a presión -un método que resultaría mucho más económico-, pero que se descartó porque estaba desaconsejado a la hora de controlar los residuos. Por este mismo motivo, “el pintado se realiza con brocha y no pistola”, añaden.
Los vecinos, sin embargo, siguen sin tenerlas todas consigo y, aunque para finales de agosto habrá concluido su pesadilla, se quejan del “ruido ensordecedor cuando las máquinas se ponen en marcha, que ni siquiera permiten echarse la siesta”, dice Alberto Samitier. También hay críticas al pequeño túnel de plástico que se ha habilitado para que pasen los peatones: “Cuando cae el sol a plomo, es como un invernadero”, dicen, desde una zona a la que antes se acercaban a ver si ‘actuaba’ algún siluro y donde ahora apenas se acierta a ver una nube de polvo y arena. Heraldo de Aragón.
Pienso, que este puente blanquiazul, colores de nuestro equipo, se puede utilizar para celebrar los triunfos del Real Zaragoza. En caso de descenso a segunda división quedaría prohibido tirarse, desde el mismo, de cabeza al Ebro.
18:52, 19.08.2010
Entiendo el riesgo de estar pintado con esos materiales, pero el puente es hermoso
Saludos desde Argentina
Elisa
23:54, 19.08.2010
Que ironico Pedro, y que ideas das, por que no celebra en él tambien la seleccciones y el partido perdedor darse un bañito para refrescarse las ideas?