La asociación Calle y Libertad advierte de 62 puntos conflictivos

elperiodicodearagon.com: Un exhaustivo informe destaca el elevado número de edificios vacíos.Ninguna de las cuatro obras previstas en solares públicos está concluida.

La Magdalena necesita atención y ya. Según un exhaustivo informe a pie de calle realizado por los miembros de la Asociación de Vecinos Calle y Libertad de los 51 focos de degradación urbanística localizados el pasado año se han contabilizado ahora once más, la mayor parte concentrados entre las calles Coso, Arcadas, Barrioverde y San Agustín.

El informe, al que ha tenido acceso este diario, fija fundamentalmente en dos factores las causas de ese deterioro. Por un lado, la continuidad de solares vacíos y, por otro, la proliferación de edificios deshabitados tanto de obra nueva como antigua.

Para ilustrar este fenómeno, el colectivo vecinal recuerda que de las cuatro parcelas de titularidad municipal para equipamientos que existen en La Magdalena, ninguna está hoy edificada pese a que tanto en el plan integral de 1997 como en el redactado en el 2005 se preveía su construcción. En algunos casos, ni si quiera han comenzado las obras.

«Se trata de la plaza pública en la confluencia de las calles Alcober y Olleta, prevista en el plan del año 1997. Al parecer, este proyecto ha sido reconvertido en viviendas de protección oficial y equipamientos públicos. Existen terrenos, municipales o no, de sobra para edificar este tipo de viviendas, tanto en el Casco Viejo como fuera de él, pero no es de recibo que un buen plan de esponjamiento para un barrio especialmente abigarrado sea sustituido por otro que agrava esta situación», lamenta el colectivo en su informe.

BLOQUES VACÍOS Otro de los problemas denunciados en el análisis realizado por la asociación Calle y Libertad es la proliferación de edificios vacíos, con el consiguiente riesgo de que se produzcan incendios en el interior, como los registrados en una casa abandonada de la calle Alcober y en otra ocupada en el callejón de La Estrella, más recientemente.

«En algunos inmuebles, esta situación se puede repetir en cualquier momento, pues su estado es más o menos similar. Para hacer frente a estos problemas, el consistorio se limita a extender precinto policial o vallar estos espacios para ocultar su estado a vecindario y visitantes. Y los propietarios en la mayoría de los casos se limitan a tapiar puertas y ventanas y, como mucho, a mejorar el aspecto exterior de los inmuebles», argumentan desde el colectivo de La Magdalena.

Estas conclusiones se presentarán el miércoles en unas jornadas sobre limpieza y solares en el Casco.