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PASTELERÍA FANTOBA


“Antoni Caréme dijo: “Las bellas artes son cinco, la pintura, la escultura, la poesía, la música, y la arquitectura, lastima que el ilustre cocinero muriera 33 años antes de I856, año en el que se fundo, sino, hubiera hablado de esta pastelería. FANTOBA con sus 152 años de historia sigue endulzandonos la vida y educando los sentidos, mantiene la preciosa decoración original, una autentica obra de arte del arquitecto Ricardo Magdalena. El obrador original y una piedra impresionante de Calatorao para elaborar una de sus múltiples especialidades, el turrón de guirlache. Los bombones, las tartas, los pastelitos de repostería, las trufas, sus marrón glacé, las frutas escarchadas, son excelentes y no me podía olvidar de sus roscones, sin duda los mejores de España. Los que seais de fuera de Zaragoza y vengais a la Expo no dejeis de visitar este otro monumento de Zaragoza, la PASTELERIA FANTOBA“. Asi comienza la página web de la Pastelería Fantoba que os invito a visitar. Fantoba es un icono del buen hacer en el dificil arte de endulzar la vida a los zaragozanos. Son muchas las generaciones que han celebrado los hechos más importantes de sus vidas con un dulce de Fantoba y también los LAMINEROS que al pasar por sus escaparates han sucumbido a la tentación de entrar y endulzar su paladar. En Gentes del Casco, no podemos dejar de nombrar a este comercio centenario que es un emblema necesario para potenciar el Casco Histórico.
Dirección: Calle Don Jaime I número 21 (Zaragoza)
15:11, 24.07.2008
Es cierto Pedro, HA SIDO, desgraciadamente ya no es lo que fue, sí, sus escaparates, sobretodo uno, invitan a entrar, pero despues de los ultimos turrones que no estabn en buenas condiciones, comprados a finales de noviembre, pues Fantoba o la Flor del Almibar ha terminado para mí, yo como como el gusto, pero no con los ojos y ya lo siento que haya bajado en calidad tanto, aunque sus pasteles y tartas son espectaculares…Que me esperen muchisimos años
Muy cerca hay otra pasteleria estupenda, sin tantas florituras, pero con unos pasteles divinos: Los Malloorquines, en Santo Dominguito de Val. Quien prueba repite..y repite