

En la Iglesia de Ntra Sra. del Portillo se encuentra el mausoleo de las heroínas (Plaza del Portillo, 11): Su origen se remonta a la época de la Reconquista, vinculado a una intervención milagrosa de la Virgen que salvó la ciudad de un ataque musulmán en 1137. La fábrica barroca del siglo XVIII ha sido objeto de importantes intervenciones a lo largo de los siglos XIX y XX. Su ubicación junto a una de las puertas de la muralla, le ocasionó graves daños durante la guerra de la Independencia.
En 1908 se inaugura en su interior la Capilla de las Heroínas, en honor a las mujeres que lucharon con valentía en los Sitios: Agustina de Aragón, Casta Álvarez y Manuela Sancho. El día 5 de febrero, festividad de Santa Águeda, las mujeres zaragozanas acuden con gran fervor a esta iglesia para venerar las reliquias de la mártir que se guardan en su interior.
Al exterior ofrece un aspecto macizo de compacto bloque de ladrillo. En contraste, el espacio interior es amplio y diáfano: una planta de salón de tres naves con capillas laterales y bellas decoraciones en estuco, que muestran claras influencias de la iglesia de Santa Isabel de Portugal (San Cayetano) y de la Basílica del Pilar. En su ornamentación se mantiene la tradición de las yeserías aragonesas, en esta ocasión con motivos vegetales y figurativos. Las pechinas de la cúpula se decoran con el tema de las cuatro mujeres fuertes de la Biblia y los caudillos derrotados a sus pies. Esther, Judith, Jahël y Débora. El retablo mayor, procedente de la iglesia de Santo Domingo, acoge en su hornacina central la imagen gótica de Nuestra Señora del Portillo. FUENTE: zaragozaonline.com
Aunque otro día escribiré sobre el significado patrimonial y social que la Iglesia del Portillo tiene para el Casco Histórico, hoy quiero rendir, en este bicentenario de los sitios, un homenaje a las zaragozanas que dieron su vida por defender a su familia, a su hogar y a su ciudad de la invasión francesa. Fueron miles de mujeres, unas conocidas y la mayoría anónimas, las que con su arrojo y valentía escribieron una de las gestas mas emotivas que la historia recuerda. Disparando un cañón, con la bayoneta o con palos, cuchillos y tijeras supieron hacer frente al ejercito francés, disciplinado, bien pertrechado y entrenado para combatir e invadir cualquier pais de la Europa del siglo XIX.
Va por ellas nuestro recuerdo que debe permanecer para siempre imborrable en la mente de los zaragozanos presentes y futuros.
21:22, 19.07.2008
Efectivamente son muchisimas las mujeres anonimas que lucharon con gran valor en aquellos memorables dias, con arrojo, con bravia y con ilusion por echar de su ciudad al invasor.
Me agrada que te dirijas a TODAS en general y a nadie en particular, porque fueron muchas las anonimas que calladamente hicieron más que las que metieron ruido