La pedagogía del ocio como forma de prevención de los trastornos de conducta en los adolescentes.

Autores: Sonia Pascual Betrán
Ingeniera. Andersen Consulting. Santiago de Chile. (Chile).
E-mail: sonia.pascual@ac.com

Introducción

Los ámbitos específicos de la pedagogía del ocio (clubes y centros de tiempo libre, colonias, campamentos, ludotecas, parques infantiles, casas de juventud) (1) dentro de la educación no formal pueden ser útiles en la prevención de la patología de la adolescencia. La educación no formal desde el tiempo libre es un medio con indudable ventajas para el trabajo preventivo con los adolescentes. Posee en sí misma la posibilidad de crear una actitud, libre, liberadora y humanizadora para la persona, al situarse fuera de la cadena de obligaciones y necesidades que fuerzan el desarrollo personal en los demás ámbitos vitales (2).

El tiempo libre (TL) es un espacio educativo complementario de la familia y la escuela de indudable interés preventivo en Higiene Mental (3). No es el tiempo el que tiene que ser libre sino el hombre: esta es la finalidad esencial de la educación en el Tiempo Libre. Desde la pedagogía del ocio, tiempo libre se busca un desarrollo integral educando en valores dentro de un ambiente lúdico. Se establece un modelo de persona que vive en grupo, en una sociedad, desde una concepción humanista(2). La educación en el tiempo libre parte de la voluntariedad, del asociacionismo, de la comunidad misma (1).

El trabajo de integración con población normalizada, minorías étnicas, marginalidad y pre-delincuencia juvenil es un reto con interesantes resultados a largo plazo en este ámbito educativo no formal.

Experiencia

Se muestra la experiencia de los clubes de tiempo libre Portillo y Cadeneta con el empleo de la educación de lo cotidiano, técnicas de implicación, modelado y moldeamiento. En el Distrito 1 (Casco Viejo) de una ciudad, en una zona de contrastes en que conviven diferentes clases sociales y minorías étnicas e inmigración y desde la educación no formal, pedagogía del ocio surgió el Proyecto CADENETA. La iniciativa ciudadana de colaboración de los clubes de tiempo libre C.T.L. «El Portillo» de la Asociación Juvenil «CTL EL Portillo» y la Parroquia del Portillo (el más antiguo de la ciudad, con experiencia en integración-normalización), «Garabato» de Oscus, Centro Federico Ozanam de la Fundación Federico Ozanam (específico de población marginal), Asociación Juvenil Caballo de Troya (específico de población marginal) el movimiento vecinal y parroquial (Portillo, San Pablo), la Asociación de Vecinos Lanuza Casco Viejo (que aporta la experiencia en la zona de la Magdalena con Gusantina), en colaboración mediante subvención-concierto con las instituciones (Ayuntamiento) da como resultado una realidad integradora desde el tiempo libre con actividades durante todo el año como club de tiempo libre, ludoteca, biblioteca, campamentos con niños y adolescentes de distintas edades y a través de la gestión de la Casa de Juventud recientemente también con los jóvenes del barrio. El modelo es mixto con profesionales y voluntarios en una convivencia necesaria para dar continuidad la proceso educativo. Se mantiene una fluida relación con la Coordinadora Ciudadana de Infancia, talleres ocupacionales y educadores de calle.

Se olvida el anterior enfoque, de algunos de los clubes de tiempo libre participantes, centrado en la marginalidad para buscar una integración normalizadora en que convivan niños y adolescentes normalizados independientemente de su origen o discapacidad.

La metodología es la propia de la educación no formal con educación en lo cotidiano, con aprendizaje día a día de normas y hábitos saludables. Muy importante es el empleo del modelado y moldeamiento. Los monitores son modelos de referencia con su ejemplo cotidiano y se van modificando las conductas poco a poco en un marco estructurado normativo con horarios y hábitos pero desde la libertad de la educación no reglada y no obligatoria.

Se utilizan una variedad de códigos verbales y no verbales de expresión y elaboración. Se emplean técnicas de implicación, que movilicen sentimientos y emociones, destinadas a modificar actitudes que posteriormente se traduzcan en cambios de conducta: trabajo en grupos, dinámicas de grupo, juegos, dramatizaciones, pintura, manualidades, juegos de roles. Todo ello dentro de una experiencia de relación interpersonal en un grupo de edad similar, dando un carácter homogéneo y coherente al proceso educativo (1). Se favorece el ocio cooperativo, la actividad que exige compañía y reciprocidad y se potencia la convivencia y la relación interpersonal entre iguales (2).

Los destinatarios participan activamente en la programación de las actividades, impregnadas todas de un espíritu lúdico, se educa en la voluntariedad y corresponsablidad, se fomenta la capacidad crítica y la responsabilidad de la persona ante sus conductas y las del grupo (3).

Discusión

Las implicaciones preventivas de la educación no formal, especialmente en el caso de los trastornos de conducta, son grandes.

Frente a la obligatoriedad de la educación formal que se centra en la adquisición de conocimientos en la pedagogía del ocio se busca la educación en valores a través de una metodología activa, comunitaria y liberadora, participativa y bidireccional, sin olvidar su esencia lúdica, que lejos de imponerse desde la autoridad se acuerda con los adolescentes en grupo, pero respetando las normas que el mismo grupo se impone.

La convivencia continuada en grupo de niños y adolescentes de ambos sexos (coeducación) diferentes clases sociales, etnias, país de origen y discapacidades (etnia gitana, inmigrantes, discapacitados psíquicos, retraso mental, autismo, deprivados socioculturales), en un marco de normalización e integración lleva a introyectar el respeto al diferente, la necesidad de ayudar a los demás.

Los conflictos surgen pero al ser las normas autoimpuestas hay mayores posibilidades de resolución por el propio grupo.

La evaluación continuada de los procesos educativos con seguimiento individualizado de los adolescentes y sus familias arroja resultados prometedores a corto, medio y largo plazo con normalización de jóvenes que han completado el proceso educativo desde niños. Además se logra la asistencia de población marginal que no acude a la educación formal, absentistas escolares que sí reciben una educación en un medio más aceptado por ellos. Y las actitudes y comportamientos que se viven en el tiempo libre se traspasan a las demás situaciones de la vida (4). El objetivo final son los comportamientos, el modificar actitudes y conocimientos no es sino un vehículo para modificar conductas (5). Aún en los peores casos individuales si bien el ambiente familiar o de pandilla resulta adverso y contraproducente, en ocasiones, y los intentos desde esta pedagogía del ocio no son suficientes para contrarrestarlos creemos que el acercamiento a otras realidades más saludables siempre es positivo. Invertir en la educación desde la pedagogía del ocio como prevención de las alteraciones conductuales de la adolescencia parece un abordaje rentable. La experiencia comunitaria del modelo expuesto aporta datos que así nos lo indican.

Bibliografía

1- Ruiz Lázaro PM, Garcés Trullenque EM: El tiempo libre normalizado en la red de apoyo social de una Unidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil. Trabajo social y salud. 1996; 23: 75-84.

2- Ruiz Lázaro PM, Ruiz Lázaro PJ. Tiempo libre y adaptación en adolescentes. Revista de Psiquiatría Infanto-Juvenil 1997, 2 : 107-112.

3- Ruiz Lázaro PJ, Ruiz Lázaro PM. Una nueva posibilidad de educación para la salud: en el Tiempo libre. Atención Primaria 1998; 21(5): 326-330.

4- Ruiz PM, Ruiz PJ, Pueyo JL, Liarte M. Educación afectivo-sexual para adolescentes y pedagogía del ocio. Revista de Psiquiatría Infanto-juvenil. 1999; 2: 99-103.

5- Ruiz PM, Ruiz PJ, Pueyo JL, Pascual S. Educación para la salud a través del juego. Zaragoza: Universidad de Zaragoza. Gobierno de Aragón. Ministerio de Educación y Ciencia. ARPIrelieve; 1999: 275-280.

Para citar este trabajo:

Sonia Pascual Betrán. La pedagogía del ocio como forma de prevención de los trastornos de conducta en los adolescentes.I Congreso Virtual de Psiquiatría 1 de Febrero – 15 de Marzo 2000 [citado: *]; Conferencia 22-CI-C: [7 pantallas]. Disponible en:  http://www.psiquiatria.com/congreso/mesas/mesa22/conferencias/22_ci_c.htm
* La fecha de la cita [citado…] será la del día que se haya visualizado este artículo